“La mínima invasión debe ser la norma en el tratamiento de las enfermedades de las glándulas salivales”

La incorporación de técnicas como la sialoendoscopia ha transformado el abordaje de las patologías obstructivas e inflamatorias de las glándulas salivales.

Comer, hablar o simplemente tragar saliva son gestos cotidianos que apenas percibimos… hasta que dejan de serlo. Detrás de estas acciones tan básicas están las glándulas salivales, responsables de producir la saliva que nos ayuda a iniciar la digestión, protegernos frente a infecciones y mantener la boca lubricada. Cuando fallan, pueden provocar dolor, inflamación, infecciones recurrentes o una molesta sensación de boca seca que afecta de forma directa a la calidad de vida.

El Dr. Carlos Saga, otorrinolaringólogo de Policlínica Gipuzkoa, explica que las seis glándulas salivales mayores —parótidas, submaxilares y sublinguales— junto a miles de glándulas menores distribuidas por la cavidad oral y la faringe, pueden verse afectadas por diferentes patologías. “Los tumores en las glándulas salivales son poco frecuentes y, por suerte, en la mayoría de los casos benignos. Sin embargo, sí son habituales los problemas derivados de la disminución de la producción de saliva, la sequedad oral y los procesos inflamatorios asociados a la formación de litiasis (piedras) que obstruyen el drenaje glandular”, señala.

Cuando se detecta un tumor, el diagnóstico y tratamiento quirúrgico suelen ser necesarios. En el caso de patologías inflamatorias u obstructivas —como las causadas por litiasis o estenosis del conducto— el tratamiento también es imprescindible. “No solo mejora la calidad de vida del paciente, sino que evita complicaciones potencialmente graves, como infecciones agudas”, explica el especialista.

La revolución de la sialoendoscopia

En los últimos años, el desarrollo de técnicas endoscópicas aplicadas a los conductos salivales, conocidas como sialoendoscopia, ha supuesto un cambio radical en el abordaje de estas patologías.

Hasta hace relativamente poco, y todavía hoy en algunos centros, la solución ante una obstrucción era la extirpación completa de la glándula mediante cirugía abierta cervical, con varios días de ingreso hospitalario y mayor riesgo de complicaciones. “Hoy podemos detectar la obstrucción, extraer la litiasis, fragmentarla con láser o dilatar una estenosis sin necesidad de recurrir a cirugías radicales”, destaca el Dr. Saga. El impacto es significativo: se ha pasado de intervenciones mayores con alrededor de cuatro días de ingreso y postoperatorios dolorosos, a procedimientos sin ingreso o con estancias inferiores a 24 horas y recuperaciones mucho más cómodas.

Más calidad de vida y conservación de la glándula

Uno de los principales beneficios de este abordaje es la conservación de la glándula salival. “En la inmensa mayoría de los casos, la glándula se recupera y vuelve a funcionar con normalidad”, afirma el especialista. A ello se suma un menor número de complicaciones, menos dolor y una recuperación más rápida, además de un menor coste sanitario.

Cualquier paciente con patología inflamatoria u obstructiva de las glándulas salivales puede beneficiarse de estas técnicas. Además, cada vez existe mayor evidencia de sus beneficios en pacientes con boca seca asociada a enfermedades autoinmunes como el síndrome de Sjögren.

Seguridad y eficacia avaladas por la evidencia científica

Los primeros estudios multicéntricos que demostraron la seguridad y eficacia de la sialoendoscopia se publicaron hace más de 20 años. Desde entonces, la evidencia científica no ha dejado de respaldar su uso frente a las terapias clásicas: “Hoy es indiscutible que la mínima invasión debe ser la norma en el tratamiento de estas enfermedades”, subraya el Dr. Saga.

Como mensaje final, el especialista insiste en la importancia de informarse antes de optar por una cirugía radical: “A día de hoy, no es aceptable que a un paciente se le extirpe una glándula salival por una patología benigna sin haber contemplado previamente la posibilidad de un tratamiento mínimamente invasivo”, concluye.