“Rodearse de un pediatra de confianza es clave desde el nacimiento”

El doctor Alberto Aldana, pediatra de Policlínica Gipuzkoa, advierte de los principales errores y mitos en el cuidado del recién nacido y subraya la importancia de la lactancia materna, la vacunación y el sueño seguro durante los primeros meses de vida.

En un contexto marcado por el aumento de la información sanitaria en redes sociales, el repunte de mitos sobre la crianza y la preocupación de muchas familias primerizas por hacerlo “todo bien”, los pediatras insisten en volver a lo esencial: información fiable, acompañamiento profesional y sentido común.

El doctor Alberto Aldana, pediatra de Policlínica Gipuzkoa, lo resume de forma clara: “Tener, criar y educar a un niño es un desafío para cualquiera. Incluso para los que tenemos más conocimientos”. En su consulta, acompaña cada día a familias en los primeros pasos tras el nacimiento, una etapa tan intensa como determinante.

El sueño, el primer gran reto

Uno de los problemas más frecuentes en las primeras semanas es el descanso. “Un recién nacido requiere mucha atención, tiene una alta demanda y eso implica una dedicación importante”, explica Aldana. Por eso insiste en la importancia de prepararse antes del parto: “Si eres consciente de lo que te vas a encontrar, cuando llega es más fácil entender que eso es la normalidad y adaptarte a ella”.

El pediatra recomienda aprovechar los descansos entre tomas, pedir ayuda al entorno y fomentar la corresponsabilidad: “La colaboración del padre en el cuidado del recién nacido es clave”.

Salud desde el embarazo y confianza en los profesionales

Para el especialista, un buen comienzo empieza incluso antes del nacimiento. “Un recién nacido sano parte de haber tenido un buen control del embarazo”señala, destacando el papel de ginecólogos y matronas. Tras el parto, la clave es seguir las recomendaciones sanitarias: vitamina K, vitamina D y vacunación.

Sobre este último punto, Aldana se muestra contundente: “Ahora parece que hay un crecimiento del movimiento antivacunas, cuando han sido una de las mejores soluciones para evitar procesos infecciosos a escala mundial”. Su consejo es claro: “Rodearse de un pediatra de confianza que guíe todo el proceso de crecimiento”.

Mitos que persisten… y que pueden ser peligrosos

En consulta siguen apareciendo creencias muy arraigadas. Una de las más comunes: no sacar al recién nacido a la calle. “Es falso”, aclara el doctor. “Es mucho más arriesgado tener visitas en casa en plena temporada de gripe que pasear con el bebé al aire libre, sin aglomeraciones”.

También alerta sobre objetos sin base científica, como los collares de cuentas para los cólicos: “Es absolutamente falso y además crea un riesgo de atragantamiento”. Otros errores habituales son bañar al bebé todos los días “con dos o tres veces a la semana es suficiente” o cambiar la dieta de la madre por miedo a los gases: “Eso no tiene sentido”, salvo en casos concretos de alergia a la proteína de la leche de vaca.

Lactancia materna: un beneficio insustituible

La lactancia materna sigue siendo, según Aldana, el mejor alimento posible. “Cada madre genera una leche exclusiva para su bebé, que además va cambiando con el tiempo e incluso durante la misma toma”. Desde el calostro, la leche materna actúa como “una primera inmunización”.

Los beneficios son múltiples: “Mejora el neurodesarrollo, la visión, reduce el reflujo, los cólicos, el estreñimiento y aporta beneficios también a la madre, como la disminución del riesgo de cáncer de mama y ovario”. Por eso concluye: “Nunca podrá ser igualada por una lactancia artificial”.

Señales de alarma y prevención en casa

El pediatra insiste en enseñar a las familias cuándo consultar. La fiebre en menores de un mes es una de las principales alertas: “Una fiebre por encima de 38 ºC en un recién nacido siempre es motivo de consulta”. También el rechazo persistente de tomas, los vómitos asociados a irritabilidad o los cambios en el estado general.

En casa, pequeñas medidas reducen grandes riesgos: controlar visitas, evitar el tabaquismo “el tabaco queda impregnado en la ropa y la piel” y seguir normas claras de sueño seguro. “El bebé debe dormir boca arriba, sin peluches ni objetos en la cuna y sin sobreabrigarlo”, recuerda.

Además, advierte sobre accidentes evitables: “Nunca hay que dejar al recién nacido solo en una superficie alta. En urgencias vemos con frecuencia caídas del cambiador”. Y sobre el colecho, matiza: “Puede ser beneficioso, pero nunca si se han consumido alcohol, tóxicos o medicación para dormir”.

Acompañar para criar con tranquilidad

En un momento vital cargado de emociones, el mensaje final del Dr. Aldana es tranquilizador: información fiable, apoyo profesional y decisiones basadas en evidencia. “Muchas complicaciones se pueden evitar con medidas sencillas y bien explicadas”, concluye.