“Nunca hemos tenido tantas herramientas para combatir la hepatitis. Hoy podemos prevenirla, diagnosticarla precozmente, controlar sus consecuencias e incluso curarla en muchos casos”
- La hepatitis C es hoy la única enfermedad viral crónica que puede curarse por completo: los antivirales de acción directa la eliminan en más del 95% de los pacientes.
- La Organización Mundial de la Salud se ha marcado el objetivo de eliminar la hepatitis C como problema de salud pública antes de 2030.
- El tratamiento actual se administra por vía oral, dura solo entre 8 y 12 semanas y apenas provoca efectos secundarios.
- España se encuentra entre los países que más han avanzado en el diagnóstico y tratamiento de la hepatitis C, aunque miles de personas siguen sin saber que la padecen.
- Policlínica Gipuzkoa incorpora el FibroScan, una tecnología no invasiva que permite evaluar en pocos minutos el estado del hígado.
La hepatitis C se ha convertido en una de las grandes historias de éxito de la medicina reciente. Lo que hace poco más de una década era una infección crónica de pronóstico incierto es hoy, en la inmensa mayoría de los casos, una enfermedad que se cura por completo con un tratamiento oral de pocas semanas. El jefe del Servicio de Aparato Digestivo de Policlínica Gipuzkoa, el Dr. Juan Arenas, recuerda que los avances terapéuticos de la última década sitúan a esta infección cada vez más cerca de la eliminación, aunque advierte de que el reto ya no está tanto en curarla como en encontrar a quienes todavía no saben que la padecen.
Durante décadas, la hepatitis C fue sinónimo de cronicidad. El virus podía permanecer oculto en el organismo durante años, apenas sin producir síntomas, mientras el hígado sufría un deterioro progresivo que, con el tiempo, podía derivar en fibrosis, cirrosis o cáncer hepático. El tratamiento disponible entonces, basado en interferón, era largo, mal tolerado y no siempre eficaz.
“El gran problema de la hepatitis es que cuando aparecen los síntomas, en muchos casos el daño ya está avanzado”, explica el Dr. Arenas. Por este motivo, insiste en la importancia de la detección precoz mediante análisis sencillos que permiten identificar la infección antes de que provoque complicaciones.
De la cronicidad a la curación: la revolución de los antivirales
En el caso de la hepatitis C, los actuales antivirales de acción directa permiten curar más del 95% de los pacientes mediante tratamientos orales de corta duración y con muy pocos efectos secundarios. “Lo que hace apenas unos años era una enfermedad crónica que podía conducir a graves complicaciones hepáticas, hoy puede eliminarse definitivamente en la gran mayoría de los casos”, aclaraa el especialista.
A diferencia de la hepatitis B, para la que todavía no existe una cura definitiva, la hepatitis C es hoy una infección que puede desaparecer por completo del organismo. España ha sido señalada en distintos informes sanitarios como uno de los países que más ha avanzado en esta materia, gracias a estrategias de diagnóstico y acceso a los antivirales que han permitido tratar a la gran mayoría de los pacientes ya identificados.
El reto ya no es curarla, sino encontrarla
Los especialistas calculan que una parte importante de las personas con hepatitis C en España todavía no ha sido diagnosticada. “Muchas se infectaron hace décadas, antes de que existieran las pruebas de cribado actuales, y desconocen que son portadoras del virus mientras este continúa dañando su hígado en silencio”,señala el Dr. Arenas.
El especialista recomienda realizarse “al menos una vez en la vida una prueba de detección de hepatitis C, especialmente quienes presentan alteraciones en las pruebas hepáticas, recibieron transfusiones de sangre antes de los años noventa, han tenido determinadas prácticas de riesgo o proceden de zonas del mundo donde esta infección es más frecuente. El virus se transmite principalmente por contacto con sangre infectada y, en menor medida, por determinadas prácticas sexuales de riesgo”.
FibroScan: conocer el estado del hígado en minutos
En esta estrategia de detección precoz, Policlínica Gipuzkoa cuenta con una de las herramientas más innovadoras para el estudio de las enfermedades hepáticas: el FibroScan.
Se trata de una tecnología capaz de medir la rigidez del hígado de forma rápida, indolora y sin necesidad de procedimientos invasivos. El examen dura apenas entre cinco y diez minutos y se realiza en consulta, sin anestesia ni hospitalización.
“Durante muchos años, la biopsia era prácticamente la única forma de conocer el grado de fibrosis del hígado. Hoy podemos obtener gran parte de esa información mediante una prueba sencilla y cómoda para el paciente”, explica el jefe del Servicio de Aparato Digestivo. “El sistema funciona mediante ondas mecánicas que atraviesan el hígado y permiten determinar si existe fibrosis y en qué grado”. Esta información resulta especialmente útil en los pacientes con hepatitis C, ya que permite comprobar, tras el tratamiento, si el hígado ha comenzado a recuperarse.
Otra de sus ventajas es que puede repetirse tantas veces como sea necesario. Esto permite a los especialistas comprobar la evolución del paciente y valorar la respuesta a los tratamientos sin necesidad de recurrir a técnicas invasivas.
Un objetivo cada vez más cercano
La Organización Mundial de la Salud se ha marcado el objetivo de eliminar la hepatitis C como problema de salud pública antes de 2030. Los expertos consideran que es una meta alcanzable siempre que se refuercen el diagnóstico precoz, el acceso universal al tratamiento y, sobre todo, la búsqueda activa de las personas que todavía no saben que están infectadas.
Desde Policlínica Gipuzkoa, el llamamiento a la ciudadanía es sencillo: ante cualquier duda, solicitar una prueba. “Un análisis de sangre puede detectar una infección que lleva años sin dar señales y permitir actuar antes de que aparezcan daños irreversibles” explica Arenas, “porque, en el caso de la hepatitis C, conocer el diagnóstico a tiempo ya no es solo una forma de evitar complicaciones: hoy, en la gran mayoría de los casos, es directamente el primer paso hacia la curación”.
