El 20% de la población sufre algún tipo de alergia. Ésta es una reacción especial que por causas desconocidas se produce en el organismo humano frente a la inhalación, ingestión o el simple contacto con elementos como ácaros, insectos u otros animales, pólenes o alimentos.
En Policlínica disponemos de los medios necesarios para detectar la/s sustancia/s desencadenante/s de la alergia, así como de los dos tipos de tratamiento que existen en la actualidad para hacer frente a los diversos procesos alérgicos: los sintomáticos y los curativos mediante sesiones de inmunoterapia.
La alergia a los ácaros es una de las principales causas de síntomas respiratorios tras el verano y puede confundirse fácilmente con un resfriado común.
La alergóloga Eva Lasa, de Policlínica Gipuzkoa, recuerda que la congestión nasal persistente, los estornudos y el picor de ojos o nariz no son síntomas normales y tienen tratamiento.
Mantener la humedad por debajo del 50%, eliminar reservorios de polvo y apostar por la inmunoterapia son algunas de las claves para controlar esta alergia.
“Las plantas se han cargado de polen durante el invierno y, con la llegada del buen tiempo, se liberará en altas concentraciones”, explica la Dra. Estefanía Quílez.
“La alternancia entre lluvia y sol genera un efecto ‘on-off’ que puede provocar picos más intensos de polinización”, señala la especialista de Policlínica Gipuzkoa.
“La humedad favorece la proliferación de ácaros y hongos, por lo que muchos pacientes notan más síntomas también en el interior de sus casas”, apunta la alergóloga.
“Principalmente el polen del pino y del fresno son los que han anticipado los síntomas alérgicos, que este año se han adelantado dos semanas”, explica Estefanía Quílez, alergóloga de Policlínica Gipuzkoa.