Tener un parto tranquilo, no sufrir dolor y que el bebé salga sano son las principales preocupaciones de una madre a la hora de dar a luz.
Para que el proceso del parto sea lo más confortable posible, Policlínica Gipuzkoa dispone de unas modernas instalaciones que permiten a la parturienta sentirse en un entorno tranquilo y bien atendido. Desde el momento del ingreso pasa directamente a instalarse en su habitación, donde es atendida por personal sanitario especialista en todo momento.
Integrado en el nuevo bloque quirúrgico del centro, se encuentra un amplio y moderno paritorio con el equipamiento más avanzado e incluso con luz natural, para favorecer un clima más agradable durante este momento tan intenso y emotivo.
Asimismo, Policlínica cuenta con una Unidad de Neonatología para los casos en los que el recién nacido nazca con alguna patología y requiera de cuidados específicos avanzados.
La asistencia médica especializada, tanto del ginecólogo como del pediatra, es constante durante el parto y todo el ingreso. Una vez en planta, el niño puede ser atendido en el nido a demanda de la madre, para favorecer su descanso y confort, además del asesoramiento y educación en puericultura por parte de los especialistas.
Para los días de ingreso hospitalario tras dar a luz a tu bebé, necesitarás preparar con antelación una pequeña maleta. Además de lo que necesites habitualmente, conviene que prepares una bata, un camisón y unas zapatillas, así como muda desechable (modelo malla).
En cuanto al niño, bastará con preparar la ropa que llevará para el alta hospitalaria.
El hijo de G.N. nació en marzo. Después de haber vivido un parto "estupendo", en el que además el padre pudo estar presente, descansaba en su habitación de Policlínica. No ocurrió así con su primer hijo, ahora hace casi cinco años, nacido en otro centro. Esta joven cuenta que "tuve muchos problemas. Estuve 22 horas desde que me provocaron el parto, frente a las 5 horas que he pasado esta vez. Además, tuvieron que utilizar los forceps y mandaron fuera del paritorio a mi pareja. Para cuando le hicieron pasar, el niño ya había nacido", lamenta.
Pero ya antes del parto, las cosas no marcharon como ella esperaba. "Tuve la mala suerte de que no me pusieron bien la epidural y no me hizo efecto. Y tardaron mucho en ponérmela porque no dilataba".
Tras esta agria experiencia, G.N. no se lo pensó dos veces y decidió venir a dar a luz a Policlínica, "por referencias y recomendaciones" y asegura tajante que "la experiencia no tiene nada que ver".
En esta familia, la recién nacida es quien acapara todas las miradas y carantoñas. Es un precioso bebé de más de tres kilos que vino al mundo en febrero. Su madre, nos explica acompañada de su marido y su otro hijo lo bien que fue el parto. "Ha sido parto natural y tan solo estuve 45 minutos en el paritorio. Todo fue fenomenal".
M. E. desde el momento en que se quedó embarazada de su primer hijo, decidió dar a luz en Policlínica, "por todo: por la atención y el servicio que te brindan y lo más importante, que no sufres. A mí me suministraron la epidural en cuanto la pedí, porque ya empezaba a tener dolores. Recuerdo que estaba viendo el programa de cocina de Argiñano en la habitación y me quedé dormida y debía tener unas contracciones. En esta vida hay que sufrir lo menos posible y creo que hay que aliviar el dolor cuando la paciente lo solicita, porque realmente le duele", añade.
Con la pequeña en brazos, agradece la atención que le han prestado tanto los médicos como la matrona durante todo el proceso. "Me han tratado de maravilla, como una reina".